sábado, 5 de marzo de 2011

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

A HERNÁN,
[De México para Argentina]

Hola querido! Qué gusto saludarte hace un rato!

Lo último que te dije de mí es que estaba enamorada de un sujeto, entraré en detalles: tiene 41 [yo 27], no soy correspondida, aunque ocasionalmente coqueteaba descaradamente conmigo, y algunas veces fue cruel. Lo conocí a mediados de mayo del 2010, y a los tres días ya estaba yo perdida, aunque no sabía que me iba a enamorar más cada día. Claro que no lo amo, porque no tengo una relación con él ni nunca la tuve, pero siento... es fuerte lo que siento, y ahora duele, sabes? Pero no es un dolor que mata, es algo que cargo dulcemente, pero claro deseo ya no cargarlo, quisiera que pronto se quede en el camino. Fue mi compañero de trabajo, en realidad yo era su supervisora, pero es algo machista y casi siempre terminaba siendo yo la supervisada.

De mayo a noviembre: 6 meses juntos por las noches, trabajando, peleando y riendo; pasamos cosas geniales, horribles, incómodas, deliciosas. Sé que él disfrutó el tiempo conmigo, pero eso nunca es suficiente. En Diciembre terminó la utopía, pues nuestro Proyecto estaba por finalizar y ya quedaban detalles, así que a él lo asignaron a otro lugar, y nos vimos algunas veces [porque yo lo propicié, claro, pero él se dejaba buscar], tomamos café, reímos, compartimos chocolate, confiamos, analizamos, dormimos [suena bien, pero... fue mejor! jeje, sólo que lo más grande que pasó entre nosotros, físico, fue su abrazo de cumpleaños, mmhhh! =) ].

En una de esas ocasiones, en enero, le confesé "nada que no supieras: estoy idiotamente enamorada de ti", él sonrió y dijo "oops" y dije "qué respuesta tan original: una sonrisa y un oops, me gusta!" "me quedé sin palabras" "quizá sea mejor" "soy un error" "un error? cómo?!" "habiendo tantos sujetos... y yo... podría ser su padre" "ay no, no me digas eso, es horrible!" "por qué horrible? cuántos tiene?" "27" "ah, no, bueno no, pero... soy un error, insisto, habiendo tantas posibilidades" "uno no elige, creo que a su edad debería saber que estas cosas suceden, casi sin pensar, o justamente por no pensar"... el caso es que fue todo, en general. Después, como a los 3 días, no me preguntes cómo pero terminó contándome que tenía una "novia" en Cancún [una playa en otro estado] y que no la veía desde hace 5 años; yo ardía en celos, amigo, pero también quedé un poco como en shock porque según yo no me hacía caso porque "era fiel a su esposa": ese era el engaño que me decía a mí misma y que me mantenía a salvo, y ese día descubrí o más bien hasta ese día quise ver que yo no le gustaba, simplemente no le importaba. Sé que en estas líneas no te expreso todo lo bueno que hizo por mí, y lo malo tampoco, pero te aseguro que en ambos casos hizo demasiado por mí. Sabes qué hacía que me mataba? Le hablaba yo de teatro, de mi teatro [estoy actuando. amigo! =) estoy por estrenar dos obras!], y él me preguntaba interesado, aparentemente, o bueno sí, auténticamente interesado, lo veía en su mirada, como si al hablar de eso un halo nos envolviera a ambos y separara nuestras emociones del resto del mundo; esas cosas no pueden fingirse ni evitar sentirse.

La última vez que nos vimos fueron unos cuantos minutos el 15 de febrero [ya sé, no es mucho, aunque esos 18 días me han parecido una eternidad! =( ] y el 28 de febrero platicamos por teléfono de que me despedirían de mi empresa: él se portó ligeramente dulce pero muy breve. Hoy no trabajo más en esa empresa [estoy desempleada pero entusiasta], ya no lo veo, tengo su teléfono y su correo pero ya no sé qué decirle, ya no hay nada; quizá vaya a verme al teatro, está invitado, crees que vaya sólo o con "ella"? =( uff, en fin! Sigo enamorada, lastimada, pero pienso poco en ello: procuro evitarlo, para no divagar ni sufrir. Intenté de diversas maneras al menos ser su amiga y no lo valoró, para él era agradable ser cortejado, supongo.

En cuanto a hechos inminentes, esta es mi realidad: el no verlo, el no haber podido decirle tantas cosas, el no haberle compartido el mundo como yo lo veo y vivo, el pasar de incógnita en su camino; su olvido, pero también el mío. Supongo que pasará el tiempo, le lloraré un poco algunas veces, y algún día me daré cuenta de que ya no lo quiero, no como una loca, y ya después será historia. Mientras eso pasa, y espero que sea rápido, ya me aventé una tesis pata explicarte lo que es él en mí =). En fin. Vaya que dije poco en muchas palabras, pero créeme, ayuda y reconforta mucho contarte. Espero todo vaya bien contigo. En otra 'entrega' te escribiré de lo más importante en mi vida, porque sí, él, Antonio Orta, ahora lo es, pero está de paso [aunque lo mucho que me enseñó estará conmigo el tiempo que deba estar], y cuando ya no exista para mí, habrá cosas que hoy están y seguirán persistentemente en mí, como la Arquitectura y el Teatro y el amor a la vida =). Te quiero mucho Hernán, no te imaginas cuánto, y desearía poder llorar mis penas en tu hombro, pero es lo que hay por ahora. Cuídate y cuéntame de ti, amigo, y escápense a México, no? =) Aquí los espero con los brazos bien abiertos. Mucho éxito en tus proyectos.

De corazón,
Betsaida

No hay comentarios:

Publicar un comentario