27diciembre
Yo te hablaba distinto; pronunciaba tu nombre como nadie lo hacía. Esperaba que algún día importara...
Y día a día construía contigo una historia: teníamos la complicidad tonta y ligera, pero había algo inexplicable y sólo nuestro.
Hoy ya ni siquiera me imagino hablándote. Ya no sé quién eres, ya ni sueño ni cariño; tú sólo te fuiste...
No hay comentarios:
Publicar un comentario