Yo crecí sin abuelos: los padres de mi papá murieron antes de que yo naciera, el padre de mi mamá también, y mi abuelita sí me vió crecer, pero yo poco me acuerdo de ella, ya que la dejé de ver definitivamente desde los 6 años.
Siempre sentí esa necesidad de que me consintieran, maleducaran, jugaran conmigo, me enseñaran, se interesaran por mis infantiladas, me cocinaran galletitas, verduras o me dieran comida chatarra, me dejaran hacer de su cuarto un desastre, etc.
Sin embargo siempre he sabido lo que son unos buenos abuelos, esos que quisiera haber tenido: mis padres. Ellos vivieron la ansiosa espera del nacimiento de sus nietos, se han enternecido con sus primeros añitos, los han visto crecer y se han llenado de satisfacción con sus logros y sonrisas. Y qué suerte de mis sobrinos! porque han tenido a unos abuelos que además de todo lo anterior, están actualizados y les hablan en términos de internet, Barney, princesas que se casan y no son felices; juegan a las Barbies, a las luchas, tazos, escuchan la música de sus nietos, bailan con ellos, les cuentan historias, escuchan las suyas, los educan un poquito, les inculcan valores, aprenden y enseñan, les cuentan chistes; pero sobre todo aman, comparten y disfrutan "como enanos".

FELICIDADES ABUELOS!!!


