miércoles, 10 de octubre de 2018

Hola, Aristófanes!

El camino a Eleusis no es fácil; incluso toma no sólo meses sino años... y cuando piensas que abrazas la epifanía, no estás ni cerca. Pero hay pequeñas chispas trascendentales que te siguen guiando en aguas desconocidas cual Caronte [que en mi escasez de óbolos, a veces recurro a Creonte].

Y seguimos necios una dirección. Seguimos sufriendo porque respiramos, y respiramos para aliviar el sufrir. Somos conflicto y somos comunidad rota.

Somos estructura, voz y emoción. Somos movimiento con ritmo y dirección. Somos música y vibramos; somos lo que se grita y lo que se calla. Somos huesos, carne y aire; energía potencial y armonía.

Somos un invento cósmico - divino complejo: perfectos en la función, imperfectos por libre albedrío...

[lluvia de pensamientos emocionalmente  inestables - gracias literatura dramática y teatro! - escritos en medio de un insomnio patrocinado por leer a Aristófanes]...

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